Category: Actualidad

Referencia de imagen «Nora Gouma»

Allí estaba yo de nuevo en ese punto. ¡Lo logré! ¡Piso nuevo! ¿Y ahora qué? pues la rutina, la vida tal cual. Día tras día, noche que sucede a la noche. Duerme, trabaja, come, caga y ve el Netflix, HBO, Youtube o lo que te de la gana. Pasaba el tiempo, no atendía a nada en concreto, me dejaba llevar, dispersa me hallaba. Pero la paz es frágil, e incluso cuando lo aparente es un mar en calma la guerra fría hace de las suyas.

Toda historia tiene un contexto, que se lo digan a La Inquisición, Hitler, la esclavitud, racismo o los miles de años de represión a la mujer. Pues os pongo en honda, coged la frecuencia que no se pierda en autopistas ni en remotas tierras fronterizas. El día, uno de esos cualquiera de otoño, marrón caca, cuando el cambio de hora ha llegado a nuestras vidas y la luz del día dura menos que una jornada laboral.

Read More…

Idealista

Nora es mi nombre. Por el momento os basta con eso. No necesitáis saber nada más concreto de mí.

En las «pelis» suele haber una historia con su principio y final. Siento ser tétrica, pero creo que no os desvelo nada sí os digo que el final verdadero de nuestra existencia es la muerte. No se nace, crece, madura y «ea», ala a vivir feliz como una perdiz. No, no es interminable (Michael Ende),  nos suceden mil historias a lo largo de nuestras vidas y la realidad es que las hay lineales, otras que no, algunas acaban bien, muchas no tanto. Historias que quedan en pausa por un tiempo, que se reanudan cuando menos lo esperamos, vamos, una telaraña hecha con filigrana de lo más compleja. Por esto mismo lo que aquí nos incumbe es la vida misma, su rutina, sus desventuras, obligaciones, deberes, pasiones… Aviso al consumidor, lo admito, voy a ser pretenciosa. Iré más allá del fin de la «peli», el libro o cómic. Contaré todo lo que sucede una vez cierras esa página, sales del cine, o apagas cualquier aparato electrónico que utilices (tv, ordenador, tablet, etc). Mis historias nunca acaban, ni siquiera en el punto final de estos posts. Citando a Hook:

“- Así que se acabaron tus aventuras.
– ¡Oh no! ¡vivir! ¡vivir será una fantástica aventura!”

Hook Read More…

Pin de The Vulva Gallery. Si quieres comrarlo pincha aquí

Soy M-U-J-E-R con todas las letras. El resto puede llamarme como quiera, femenina, feminista, feminazi… Pero lo que yo simplemente siento que soy es que soy mujer. Y para mi esa palabra no tiene ninguna connotación de inferioridad, incapacidad u obligación de ser de determinada manera. Ser más delicada, más sofisticada, más sensible, complicada, dedicarme a determinadas profesiones, cobrar un salario inferior por mi sexo, gustarme solo un tipo de películas, series, libros… vestirme más o menos tapada, maquillarme o no. Y un sin fin de cosas más. Esto os suena verdad, en mi anterior post «Soy un ente poliédrico« ya trataba el tema sobre como a una persona le pueden gustar cosas a priori completamente diferentes a la vez, tema bastante relacionado con el que nos concierne ahora. Este post en concreto no es ninguna reivindicación (aunque lo parezca), no defiendo nada ni denuncio que por otra parte quién lo quiera hacer me parece que tiene toda su libertad, derecho y es estupendo que lo haga desde el respeto. Pero yo no, en esta ocasión claro. Pues cuando en mi día a día me comporto de manera chocante para personas machistas (que pueden ser tanto hombres como mujeres) a veces, no lo hago por reivindicación, ni en plan «mira yo también puedo«, no, actúo así porque me sale natural.  El rollazo, sí, el ROLLAZO es que nos obliguen a demostrarlo y que se dude, me parece una GILIPOLLEZ el simple hecho de que se dude.

Lola Vendetta. Si quieres algunos de sus productos o libro pincha aquí

Read More…